Una película que hace tiempo vi me ocasionó una que otro comentario.
¡Oh Indiana! Y el Reino de la Calavera de Cristal
Quizás para los seguidores de indiana Jones que se encuentran alrededor del globo, esta cinta haya cubierto sus espectativas, pero para la fanaticada peruana, esta no solo ha casuado decepción por un final del otro mundo, sino por la sarta de incongruencias que se muestran durante los 120 minutos que dura, ocasionando a más de uno, unas ganas de dedicarle esa cancion de los Hombres G que ahora es muy acertada.
Como diria, David Summers, vocalista de Hombres G “¿Quién es ese imbécil del sombrero?”, pero en realidad esa frase debería ser para los guionistas de las nuevas aventuras del ‘viejo’ Indy, que si bien hicieron algo positivo en mencionar al Perú en esta tan esperada película, no hicieron más que meter la pata hasta al fondo como lo hizo Indiana en las arenas movedizas; lástima que para los escritores no haya soga ni una serpiente que los ayude a salir.
Y es que cometer errores como ubicar geográficamente a Nazca en la ciudad imperial del Cuzco; o emplear en la música ambiental a marichis en la llegada del de la “barbita de cuatro dias”, son una muestra de que los guionistas ni siquiera se preocuparon en ingresar a Google y corroborar datos. Llegando al extremo de insinuar que Pancho Villa, fue el causante de que Jones masticara una que otra frase en quechua.
Lamentablemente esta cinta, la veran miles y miles de personas que quedaran con una errada imagen y concepto histórico del Perú, creeran que las líneas de Nazca estan ‘ahisito numa’ al lado de Machupicchu; que si van a México encontraran ‘quechuahablantes’; y que cuandoo vayan al Amazonas podrán ver pirámides que se asemejen a la Kukulkán de la cultura Maya en la tierra del tequila.
Quizás para los seguidores de indiana Jones que se encuentran alrededor del globo, esta cinta haya cubierto sus espectativas, pero para la fanaticada peruana, esta no solo ha casuado decepción por un final del otro mundo, sino por la sarta de incongruencias que se muestran durante los 120 minutos que dura, ocasionando a más de uno, unas ganas de dedicarle esa cancion de los Hombres G que ahora es muy acertada.
Como diria, David Summers, vocalista de Hombres G “¿Quién es ese imbécil del sombrero?”, pero en realidad esa frase debería ser para los guionistas de las nuevas aventuras del ‘viejo’ Indy, que si bien hicieron algo positivo en mencionar al Perú en esta tan esperada película, no hicieron más que meter la pata hasta al fondo como lo hizo Indiana en las arenas movedizas; lástima que para los escritores no haya soga ni una serpiente que los ayude a salir.
Y es que cometer errores como ubicar geográficamente a Nazca en la ciudad imperial del Cuzco; o emplear en la música ambiental a marichis en la llegada del de la “barbita de cuatro dias”, son una muestra de que los guionistas ni siquiera se preocuparon en ingresar a Google y corroborar datos. Llegando al extremo de insinuar que Pancho Villa, fue el causante de que Jones masticara una que otra frase en quechua.
Lamentablemente esta cinta, la veran miles y miles de personas que quedaran con una errada imagen y concepto histórico del Perú, creeran que las líneas de Nazca estan ‘ahisito numa’ al lado de Machupicchu; que si van a México encontraran ‘quechuahablantes’; y que cuandoo vayan al Amazonas podrán ver pirámides que se asemejen a la Kukulkán de la cultura Maya en la tierra del tequila.

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